Construimos la vida de una comunidad a partir de historias que se han ido hilvanando, eslabón tras eslabón, generación más generación. Hoy, todas ellas forman esa gran cadena que llamamos identidad. Una identidad que no es estática: la recibimos, la cuidamos y tenemos el compromiso de seguir construyendo.
La idea de establecer un aeropuerto en Rocha, es un proceso de larga data, con aportes e ideas que provienen básicamente del ámbito privado/empresarial, inquietud tomada con un sentido solidario en la escena política. Sin embargo es el tiempo, el que actúa dando forma a la oportunidad y es en ese momento cuando las lamparitas se encienden; “para formar una cadena se necesitan al menos tres eslabones”, allí ya estaba un elemento: Aeropuerto Laguna del Sauce y su prorroga de concesión; el sistema político como segundo actor y por último Rocha y su ansiado sueño; surge como la gran oportunidad; autorizar la prórroga por 25 años más a cambio de que en el marco legal del presupuesto nacional, se autorice extender permisos a Laguna del Sauce a cambio de que la empresa Corporación América Airports construya, opere y ponga en funcionamiento la nueva terminal aérea en el departamento de Rocha; una herramienta jurídica necesariamente aplicable, de la cual solo implicaría la búsqueda del suelo adecuado, dentro de los límites de Rocha.
Rocha, de esta manera empezaría a construir así el camino para un futuro desarrollo turístico de alta demanda y calidad, que actualmente no posee en plenitud. No existe con anterioridad, una demanda masiva de la necesidad de un aeropuerto comercial, seguramente posee casos aislados de vuelos particulares, familiares, residentes propietarios de fincas de uso temporario, que hasta hace un tiempo utilizaban el Aeródromo de Rocha, con vuelos procedentes desde Bs. As., previa escala técnica en Laguna del Sauce. Podríamos citar por ejemplo a la empresa Las Matildes Flight S.A, de Argentina, y algunos de sus aviones como los Cessna Caravan 208 y Beechcraft King Air 350, que prácticamente una vez al mes utilizaban la pista natural del Aeródromo local, desde los años 90 hasta el 2007. Se fue construyendo una base operativa con el beneficio de la cercanía a la costa atlántica; la oficina contaba con asistencia personal a requerimiento, hangar y se la fue equipando mediante donativo de una base VHF, central meteorológica Digilat Thermor, conos de viento, antena de aluminio para VHF, etc.; sería tal vez una destacada referencia de que era la empresa con más aterrizajes provenientes del exterior, seguramente muy pocos casos que agregar.
La solicitud de ubicación del proyecto para el aeropuerto Rocha, generada desde el grupo inversor, es precedida desde un estudio de factibilidad económica; teniendo en cuenta la demanda que generará José Ignacio y su entorno de influencia; sin embargo, creo, que dependerá de los desarrolladores rochenses establecer las condiciones y desafíos para generar nuevos proyectos turísticos (hotelería costera, espacios turísticos rurales, establecimientos comerciales, centro de convenciones, etc.), porque con seguridad un aeropuerto con vínculos físicos en Rocha potenciará el desarrollo para las próximas generaciones; es a estos aspectos cuando nos referimos a la construcción de una cadena empresarial, social, con respaldo público.
La ubicación; radicado desde hace unos 20 años en la zona me permiten realizar ciertos aportes; muy próximo al sitio elegido, una pista con sentido casi paralelo a la ruta 10, como lo ubica el proyecto, permitirá el uso de cabeceras sin sobrevolar un sector de enorme potencial urbanista ya establecido, ubicado en su frente; seguramente se ha analizado ese extremo, sin embargo lo sitúa en orientación noreste y suroeste en concordancia con el viaje de aves migratorias que ocurre algunas veces al año cuando llegan a la Laguna de Rocha y cuando se van; el vuelo de estas aves prácticamente sucede usualmente sobre la línea de la ruta, no en teoría, sino observado en reiteradas oportunidades por quien suscribe, destacando sobre todo un volumen de aves que agrupa por vez a cientos de cada especie. Sin embargo, es menester destacar que durante la temporada de verano, esta zona posee un destacado movimiento aéreo diario, conformado por helicópteros, aviones (del M. I. y F.A.U.), aviones publicitarios, incluso destacado pasaje de paramotores.
En el encuentro de opiniones, debería priorizarse la afectación, o no, de una zona de ambiente protegido, que considere el cuidado de la fauna y flora, sin descuidar la protección de futuros pasajeros y pilotos por el riesgo que esta región puede representar en maniobras de aterrizaje y despegue. El inversor ha sido invitado y su acción es desde una perspectiva económica en gran medida, pero debemos apostar a la confianza de que el estudio de factibilidad está en la pista de técnicos ambientales a quienes los asiste la imparcialidad de decisión, asesorando en base a la protección de un sistema del que dependemos todos para que la vida pueda seguir avanzando mañana, procurando que el desarrollo no termine destruyendo aquello que lo hace posible.
Gustavo Prieto Tejera.-