El Día Mundial de la Biodiversidad se celebra cada 22 de mayo por decisión de la ONU. El objetivo: recordarnos que nuestra vida depende de la variedad de plantas, animales, microorganismos y ecosistemas, y meter presión para frenar la pérdida acelerada de especies.
Tema 2026: “Acción local para un impacto mundial”
La ONU eligió este lema porque las metas globales no se cumplen sin movimientos de base. La idea es que gobiernos, comunidades, empresas y ciudadanos tomen medidas concretas en su territorio: proteger un humedal, plantar nativas, reducir pesticidas, cuidar parques urbanos. Los grandes cambios empiezan a escala pequeña.
¿Por qué urge en 2026?
1 millón de especies están en peligro de extinción.
Más del 70% de la tierra y 2/3 de los océanos ya fueron transformados por actividad humana.
El mundo adoptó en 2022 el Marco Global Kunming-Montreal: 23 metas para 2030 y 4 objetivos para 2050. La meta clave: restaurar 30% de ecosistemas y conservar 30% de tierras, aguas y mares para 2030. Para 2026 quedan solo 4 años para alcanzar los objetivos cercanos.
¿Qué está pidiendo la ONU este año?
Que los países financien y eliminen subsidios que dañan la naturaleza.
Que se respeten conocimientos tradicionales y se empodere a mujeres, niñas y Pueblos Indígenas.
Que se conecte biodiversidad con desarrollo sostenible: agua, comida, medicinas, energía dependen de ecosistemas sanos.